lunes, 11 de enero de 2010

Sociego de Amor

Hay días en que la vida me pesa,
Hay días en que se no he tomado buenas decisiones en mi pasado.
Y el camino se hace largo y solitario,
Me pregunto por que fui tan ciego,
Y por sobre todo,
Por que nadie me dijo que estaba equivocado.
Cuando siento que ya no vale la pena seguir,
Y considero rendirme como una buena salida a este sufrir,
Y siento mis piernas aflojar, mi voluntad caer,
Mis rodillas contra la tierra y mi cabeza colgando de mi cuello,
Vos, mi ángel, mi bendición,
Me decís que la vida es hermosa, y merece ser vivida.
Que nos es tarde, que aun hay tiempo para amar,
Me tomas de la mano y me devolves la fuerza que me abandono,
Tus labios dicen palabras hermosas,
Pero tus ojos hablan un lenguaje único,
Del cual soy su único interprete.
Me pongo de pie.
Tu amor me mantiene firme,
Y como un junco en la tormenta,
Me doblo pero no me quiebro,
Tengo temor a que un día caiga la venda que cubre tus ojos,
Y veas realmente quien soy.
Creo no ser ese ser tan maravilloso que aseguras ver en mi,
Estoy seguro que el amor engaña tu mirada,
Y confunde tus hermosos ojos y sentidos,
Pero mientras tanto,
Mientras aun creas que soy quien no creo ser,
Te amare tanto
De un modo que aun no se ha siquiera inventado,
Que cuando la venda caiga,
Ruego a Dios tus ojos no dejen de verme,
Pero sea tu corazón quien te diga la verdad.

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